Por
Héctor Salinas Castellanos.
Comunicador Social y Periodista.
Leer y escribir significa pensar. Cuando se piensa se habla así mismo.
Un
buen escritor se hace leyendo.
Definitivamente no
hay una estrategia más efectiva para aprender a escribir que la lectura
constante de obras de reconocidos autores. El Nobel de Literatura Gabriel
García Márquez, indica: “nadie enseña a escribir, salvo los buenos libros,
leídos con la aptitud y la vocación alertas”.
Stephen
King, quien es catalogado como uno de los escritores más versados del género de
terror y misterio, indica que un escritor que no lee, es como un
compositor que no escucha música. Este autor, de novelas y cuentos Bestseller
que han sido llevados al cine señala igualmente que, si no tienes
tiempo de leer, tampoco tienes las herramientas para escribir.
Al
igual que Gabriel García Márquez y que Stephen King, los más galardonados
escritores del mundo, coinciden en afirmar que este arte de la escritura
implica ante todo mantener la disposición permanente por la lectura.
En
la Teoría de la Comunicación Habermas Jurgen, señala que el lenguaje es
la materia prima para la construcción del pensamiento e instrumento esencial
del desarrollo intelectual, que se adquiere en la comunicación. “Pensamos
con palabras”.
Sin
duda, ¡Leer es el primer paso para aprender a escribir! Un
lector consagrado descubre en los libros y en las obras literarias los secretos
de la escritura. Hay muchas razones que dejan ver que lectura se
constituye en el primer paso para aprender a escribir; veamos algunas:
Un
lector consagrado descubre en los libros y en las obras literarias los secretos
de la escritura. Hay muchas razones que dejan ver que lectura se
constituye en el primer paso para aprender a escribir; veamos algunas:
En
los libros están las palabras, los estilos y las más diversas formas de la
producción escrita. La lectura de textos nos deja ver la función que cumple
cada palabra, cada oración, cada párrafo, cada capítulo.
La
lectura y la escritura mantienen una relación estrecha; se escribe con palabras
y se lee con palabras. No puede haber pensamiento sin lenguaje, no pueden
producirse ideas sin palabras. Con palabras se narra, se describe, se
compara, se contrasta, se analiza, se reflexiona, se interpreta, se argumenta y
se propone.
Leer
y escribir estimula el pensamiento. La lectura ayuda a pensar y el pensamiento
es indispensable para escribir. El desarrollo del pensamiento está determinado
por las palabras. Se piensa con palabras, se escribe con palabras y
se leen palabras.
Cuando
una persona logra expresar claramente en un escrito lo que él piensa, se
convence así mismo que el pensamiento habla a través de las palabras. Escribir
es el mejor ejercicio de saber en qué grado está nuestro conocimiento; si no
hay claridad en lo que pensamos es imposible escribirlo.
La
buena lectura enriquece el vocabulario; la lectura nos muestra muchas formas de
expresar las ideas; fomenta y estimula la imaginación. Los ensayos, las
investigaciones, los documentos académicos, los textos narrativos,
descriptivos, expositivos y argumentativos nos dejan ver que existen muchos
estilos y formas de escribir.
La
experiencia de escribir se adquiere combinando el hábito constante por la
lectura con la imaginación para crear las ideas que son la base de un
escrito. Si bien es cierto que un buen escrito depende de muchos
factores gramaticales, también es verdad que el mayor reto de un escrito lo
constituye la creatividad del autor para producir sus propias ideas que son la
esencia del escrito.
En
fin, como ya se ha dicho, la habilidad de escribir bien se va adquiriendo en la
constante práctica y leyendo a grandes autores, pero se requiere originalidad,
es decir tener estilo e ideas propias. Escribir bien es romper todos los
modelos para proponer algo nuevo. Un buen escritor es el que piensa, pero
también el que es capaz de poner a pensar al lector. Escribir bien es generar
nuevo conocimiento.
Existen
muchos estilos discursivos y por lo tanto diversidad de formas de escribir.
Cada género tiene un estilo particular. Los ensayos, las novelas,
las noticias, las crónicas, los artículos científicos, las monografías,
los editoriales y el cuento tienen características que los diferencian unos de
otros.
Veamos
brevemente algunas estrategias para escribir de acuerdo con el estilo
discursivo:
El
ensayo: es
un escrito en el que se da a conocer nuestro pensamiento acerca de un
determinado tema. Se diferencia de otro tipo de escritos, porque en el se
expone con profundidad posturas críticas debidamente argumentadas.
Por
lo general, en el ensayo se confronta el pensamiento de varios autores frente
al tema central. Igualmente analiza las causas, reflexiona acerca de las
consecuencias, presenta testimonios, muestra contrastes; y lo más importante,
fija posiciones y formula propuestas de solución al problema o la situación que
se plantee. El ensayo está estructurado por tres elementos fundamentales que
están organizados y relacionados entre sí: título, introducción, desarrollo y
conclusiones.
El
título: debe
escribirse de tal forma que tenga relación con el tema central o con su
propósito.
Introducción: Aquí se presenta el tema central
y el contexto desde el cual se aborda el ensayo, se explica el propósito del
tema, se formulan interrogantes, se presentan las causas, consecuencias y
posibles variables, se plantean los aspectos más importantes del tema y se dan
a conocer los antecedentes sociales, históricos culturales, políticos,
económicos a que haya lugar.
El
ensayo puede iniciarse con una frase célebre, referenciando un acontecimiento,
mencionado una anécdota, comentando una noticia o haciendo alusión a una
situación que ya pasó o que está ocurriendo. En este escrito se puede abordar
temas de carácter cultural, social, literario, filosófico, humano, económico,
político y científico.
Desarrollo: Es la parte primordial del ensayo
donde se comienza a exponer con profundidad el tema y se dan a conocer los
argumentos. En el desarrollo se explican cada una de las ideas, pensamientos,
puntos de vista, tesis y todo lo planteado en la introducción. Tanto las
oraciones, los párrafos y el texto, debe responder a todo lo que ha planteado.
En
el desarrollo se soporta la tesis con ideas y fundamentos que guarden relación
y coherencia entre sí. Es importante tener en cuenta que en los ensayos
argumentativos, las ideas y los pensamientos que se exponen deben estar
fundamentados y referenciados debidamente.
El
ensayo se centra en un solo tema y no desarrolla temas de otra índole. Se debe
escribir con un estilo muy cuidadoso y evitando el uso de palabras o
calificativos que molesten al lector.
Conclusiones: En este punto se resume de manera
breve cada uno de los puntos tratados, se aportan propuestas de solución, se
establecen criterios de expertos en el tema, se fijan posiciones de la
comunidad y se hace un juicio de valor.
Al
final del ensayo se dan a conocer las citas bibliográficas de los autores que
se consultaron para apoyar la información presentada.
La
noticia, registra
un acontecimiento nuevo que tiene un gran impacto dentro de la opinión pública.
Contiene como mínimo los siguientes planteamientos: cómo, cuándo, dónde y por
qué.
La
característica principal de la noticia es la verdad. Por eso se exige al
periodista, objetividad, equidad, respeto, imparcialidad, verdad y manejo
trasparente.
El
reportaje narra
acontecimientos muy recientes. El reportaje profundiza la noticia o el
acontecimiento y generalmente se hace desde el lugar en que ocurrió la noticia
mediante testimonios, entrevistas, puede incluir opiniones personales del
periodista.
La
crónica es un
género que describe y narra en orden cronológico o de acuerdo con el criterio
de quien la escribe. Por lo general, este género, hace narraciones de lo
sucedido o que está en desarrollo. La crónica también se caracteriza por
presentar historias imaginarias. Describe personas, lugares, momentos y
acontecimientos. Igualmente tiene en cuenta anécdotas, testimonios, opiniones,
entrevistas tanto a los protagonistas como a testigos y personas involucradas
en el suceso. Tiene en cuenta datos históricos, muestra reacciones de la gente,
contrasta opiniones, concluye y aprovecha todo recurso que le sea posible
para enriquecer este formato característico del periodismo.
La
novela: narra y
describe hechos reales o imaginarios. Este género es muy parecido a la crónica
porque cuenta historias, leyendas y acontecimientos. La novela se
distingue por su carácter abierto y su capacidad para contener elementos
diversos en un relato complejo.
Recomendaciones
para la organización de un escrito
Se
refiere al orden adecuado de todas las partes que constituyen el texto, como el
título, los subtítulos, los capítulos, los párrafos. La estructura del texto,
es lo que nos permite planear y avanzar en nuestro escrito de acuerdo con el
tema o el propósito.
Se
logra ubicando correctamente las palabras, las oraciones y lo párrafos dentro el
texto de tal forma que se genere una interconexión lógica y coherente
entre cada una de las partes que lo conforman.
La
ubicación ordenada y precisa de las ideas genera una relación estrecha y hace
que el mensaje tenga sentido. En los documentos escritos vemos que la
correlación de ideas contribuye a la construcción clara del mensaje.
Un orden coherente hace que una idea le aporte significados y aspectos
importantes a las demás ideas que se encuentran conectadas entre sí.
El
significado de los mensajes depende no solo de la ubicación correcta de las
palabras dentro de la oración, sino de la ubicación precisa de las oraciones
dentro del párrafo y de la ubicación de los párrafos dentro de todo el
texto.
El
contexto
Es
otro aspecto que se debe tener muy en cuenta al producir un escrito porque de
este depende la interpretación que adquiera cada parte del texto. El
contexto se refiere a todas las circunstancias de diferente índole en que se
suceden los acontecimientos como: las culturas, la historia, los lugares
geográficos, las situaciones de orden político, los tiempos, el pasado y el
presente. Todo lo que gira alrededor de un evento hace parte del
contexto, su entorno físico y cada uno de los aspectos desde los cuales se
considera un hecho se circunscriben al contexto.
El
contexto influye en la manera como las personas perciben los hechos y las
situaciones; hace que el ser humano vea perciba los acontecimientos de diversas
formas; el contexto marca la diferencia entre uno y otro significado; el
contexto muestra que cada hecho tiene distintas perspectivas y por ende
diversos significados. Juega un papel fundamental en la interpretación de los
actos comunicativos. Todo asunto tiene varios lados y cada uno de ellos genera
visiones y puntos de vista diferentes; así son las palabras, las oraciones, los
escritos y todos los sucesos, éstos se muestran de acuerdo al contexto en que
se encuentren.
Por
estas razones, hay que tener muy en cuenta qué función cumple cada palabra
dentro de un escrito, es decir, qué significado puede adquirir de acuerdo con
la situación o el contexto en el que se encuentre. Todos los temas tienen
muchas perspectivas y contextos desde los cuales pueden ser vistos y esto hace
que se produzcan múltiples interpretaciones. Hay diferentes aspectos que
hacen que las personas conciban de distinta forma un mismo suceso, pero
definitivamente la interpretación de un acontecimiento depende en gran parte
del contexto y todo lo que éste conlleva.
Planteamientos
básicos de un escrito.
La
planeación de un escrito le exige a su autor plantearse como mínimo los
siguientes interrogantes: ¿Qué voy a decir?, ¿Por qué lo voy a decir? ¿Cómo lo
voy a decir?, ¿A quién lo voy a decir?
Veamos,
uno a uno:
¿Qué
voy a decir?; Para
elaborar el más simple de los mensajes el escritor debe definir
previamente ¿Qué va a decir? Nunca puede faltar esta pregunta a la hora de
planear un escrito, pues, finalmente este interrogante es la razón de ser del
escrito.
Esta
pregunta es muy importante porque responde a lo que verdaderamente se
quiere expresar dentro de un escrito o mensaje. Se constituye no solo en
el punto de partida del escrito sino en el eje central de todas las ideas que
están a su alrededor.
¿Por
qué lo voy a decir? Otro
interrogante imprescindible. No existe un escrito que no tenga un propósito;
siempre habrá una intención: vender una idea, expresar un sentimiento, fijar
una posición, llamar la atención, divertir, provocar una reacción, generar una
expectativa o persuadir acerca de algo. Las ideas se deben producir a partir
del propósito del mensaje. Si el propósito del escrito es generar miedo, pues
hay que propiciar en el escrito los elementos que lo generen.
¿Cómo
lo voy a decir? Una
vez se tenga claramente definidos cada uno de los interrogantes anteriores: qué
voy a decir y con qué propósito, se debe pensar en la forma cómo ha de
expresarse el mensaje. Este interrogante es básico dentro de la proyección del
escrito ya que permite pensar en la forma cómo se va a expresar el mensaje:
¿qué palabras voy a utilizar? ¿qué estilo? y ¿qué argumentos voy a emplear para
convencer?
Preguntarse
¿Cómo lo voy a decir? Permite pensar en los fundamentos lo que se está
afirmando. Por ejemplo: mañana se espera un día soleado en Boyacá porque
en la foto satelital del IDEAM se muestra el cielo totalmente despejado en toda
la región andina.
¿A quién lo vamos a decir? Nos permite ubicarnos en el escenario
del lector; pensar en el tipo de lector a quien está dirigido nuestro mensaje,
y por eso es muy importante conocer sus expectativas, sus gustos, su rol, etc.
Recordemos que cada público es diferente. Lo ideal es escribir con un mismo
nivel de comprensión para todos.
Técnicas de redacción y producción de textos:
· Definir la idea general del tema; es decir, el núcleo o el eje central alrededor del cual giran todas las ideas que le dan fundamento y soporte a todo el texto. En el contexto literario, Gabriel García Márquez, llamaba “semilla” a la gran idea de un texto, manifestando, que este era el nombre más indicado, pues de la semilla se desprendían muchísimas raíces, que sostenían y le daban vida a los árboles y a todas las plantas en general.
· Hacer una lista de ideas que aporten sentido a la idea general.
· Elaborar ideas completas, procurando que no les falte nada y teniendo cuidado de no sobrepasarse con palabras y repeticiones innecesarias.
· Organizar las ideas de acuerdo con el propósito. Es necesario hacer un esquema general del escrito; es decir, definir el orden de cada una de las partes que van a conformar el escrito: el título, los subtítulos, la idea central, las ideas principales y secundarias, la organización de las oraciones dentro de cada uno de los párrafos y el orden de los párrafos dentro de cada una de las partes del texto.
· Ordenar coherentemente las ideas. “La coherencia se refiere a la relación que se establece entre las distintas partes de un texto, oraciones, párrafos y capítulos. Se busca que el texto tenga una estructura, que esté bien organizado, que tenga sentido lógico y no presente contradicciones. Por el contrario, un texto se considera incoherente cuando la estructura no es clara, no está bien organizada, presenta contradicciones y repeticiones innecesarias, y no tiene sentido lógico”.
· Hacer uso preciso de los vocablos. Es decir que las palabras que empleemos correspondan al significado correcto de lo que queremos expresar. Utilizar exclusivamente las palabras necesarias para construir las oraciones y los párrafos. La concisión está relacionada con la oración. Un estilo es conciso cuando las oraciones constan solamente de aquellas palabras indispensables para expresar el sentido.
· Procurar la mayor brevedad posible para expresar únicamente lo que se quiere. Hay que evitar rodeos al momento de expresar una idea, ya que esto genera confusiones. Se recomienda no extenderse innecesariamente y eliminar todo aquello que no aporte nada.
· Hay que propender porque el texto tenga solamente una posible interpretación por parte del lector. Para lograr la precisión de un texto se requiere usar términos adecuados que correspondan exactamente al significado que se quiere transmitir; por lo tanto, debemos utilizar palabras concretas, evitar metáforas no usar términos de significación vaga (ejemplo: ciertos, varios, diferentes, algunos, etc.) Tampoco deben utilizarse palabras que admiten más de una significación.
· Ubicar adecuadamente los signos de puntuación. Hay que tener presente que de la correcta ubicación de los signos de puntuación dependerá el significado del mensaje.
· La ortografía de un texto es decisiva en el significado del mensaje. Por esta razón es muy importante verificar cuidadosamente el uso adecuado de cada uno de los elementos ortográficos dentro del texto para evitar que se distorsione su sentido.
· Las normas gramaticales son fundamentales, muchas de ellas se refieren al orden y estructura adecuada del texto. Se recomienda mantener el orden gramatical. El verbo cerca del sujeto y luego el predicado.
· Construir una oración por cada idea procurando al máximo que las diferentes oraciones que conforman el párrafo, mantengan una relación lógica e interconexión coherente entre cada una de estas.
· No mezclar las ideas; no extenderse innecesariamente; no dejar ideas incompletas.
· Un buen escritor es el que genera distintas perspectivas e incita al lector a deducir, analizar, reflexionar, hacer planteamientos e hipótesis, hacer comparaciones tomando diferentes referentes y puntos de vista.
· Un factor determinante para la producción de ideas es la capacidad de observación. Es tan decisiva que, si no se hace uso de ella, seguramente se quedarían por fuera de un escrito muchos aspectos relevantes de un acontecimiento. El sentido de observación es lo que también permite tener de qué y por qué escribir.
·
Nadie enseña a escribir, salvo los
buenos libros:
Nadie
enseña a escribir, salvo los buenos libros, leídos con la aptitud y la vocación
alertas. La experiencia de trabajo es lo poco que un escritor consagrado puede
transmitir a los aprendices si éstos tienen todavía un mínimo de humildad para
creer que alguien puede saber más que ellos. Para eso no haría falta una
universidad, sino talleres prácticos y participativos, donde escritores
artesanos discutan con los alumnos la carpintería del oficio: cómo se les
ocurrieron sus argumentos, cómo imaginaron sus personajes, cómo resolvieron sus
problemas técnicos de estructura, de estilo, de tono, que es lo único concreto
que a veces puede sacarse en limpio del gran misterio de la creación.
Gabriel
García Márquez.
REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS
https://academia-lab.com/enciclopedia/la-teoria-de-la-accion-comunicativa/#google_vignette
http://hablebienenpublico.com/libros-virtuales/51-asi-se-habla-en-publico.html
http://curiosidades.batanga.com/7066/15-consejos-de-stephen-king-para-ser-un-buen-escritor
https://www.azureditorial.com/10-consejos-stephen-king-buen-escritor/

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